Mesada
¿Cuánta mesada dar a un adolescente en Chile?
No hay un monto que sirva para todas las familias, pero sí una forma de llegar al tuyo: partir por lo que la mesada va a cubrir, ponerle precio con los gastos reales de tu casa y revisarlo una vez al año.
Al preguntarse cuánta mesada dar, lo natural es buscar una cifra de referencia: lo que reciben los compañeros del curso o un promedio. El problema es que ese número no dice qué paga esa mesada en cada casa. $20.000 al mes pueden ser mucho si solo cubren gustos, y poco si también tienen que alcanzar para la locomoción y el celular.
La respuesta corta
La mesada justa es la que alcanza para lo que le encargas pagar con ella, más un margen para ahorrar. Por eso el orden importa: primero decides qué va a cubrir y después calculas cuánto.
Primero qué cubre, después cuánto.
Si cambia lo que cubre, cambia el monto. Si no cambia, basta con revisarlo una vez al año.
Decide qué va a cubrir
Dar mesada es traspasar una parte del presupuesto de la casa para que tu hijo o hija aprenda a administrarla. Antes de hablar de montos, hagan juntos dos listas:
- Lo que sigues pagando tú. Lo necesario: el colegio y sus materiales, el uniforme, la salud, la comida de la casa y la ropa básica.
- Lo que pasa a su mesada. Gastos personales que ya puede manejar: algo para comer en el recreo, salidas con amigos, gustos y regalos de cumpleaños. A medida que crece, también gastos fijos, como la recarga del celular o la carga de la tarjeta de transporte.
Escriban la lista y déjenla donde ambos la vean. Lo que no está escrito termina en discusión («¿eso no lo pagabas tú?»); con la lista a mano, la respuesta ya está ahí.
Calcula el monto en cinco pasos
- Haz la lista de lo que cubrirá. La del punto anterior, con cada gasto por separado.
- Ponle precio con datos de tu casa. Revisa cuánto se gastó en cada cosa los últimos dos o tres meses. Un mes solo puede engañar: uno con cumpleaños o vacaciones no es un mes típico.
- Suma y agrega un margen para ahorrar. Por ejemplo, un 10 % más. Sin margen, ahorrar obliga a renunciar a algo de la lista, y eso cuesta más.
- Compáralo con el presupuesto de la casa. Si no cabe, saca cosas de la lista en vez de bajar el monto de cada una: es mejor que cubra menos cosas, pero completas.
- Pruébenlo tres meses. Al final, revisen juntos qué alcanzó y qué no, y ajusten.
- Gastos que cubrirá
- $18.000
- Margen para ahorrar (10 %)
- $1.800
- Total
- $19.800
Mesada del mes, redondeada$20.000
Montos solo para mostrar el cálculo: no son una recomendación ni un promedio.
Si al tercer mes siempre le sobra, el margen está haciendo su trabajo. Si siempre le falta a mitad de mes, revisen la lista antes de subir el monto.
Qué puede cubrir según la edad
La edad no fija el monto, pero sí cuánta responsabilidad conviene traspasar. Esta pauta sirve para partir; ajústala a lo que tu hijo o hija ya sabe hacer.
-
11 y 12 años
Gustos chicos
Algo para el recreo y pequeños gustos. El desafío es que no se acabe el primer día.
- Cómo pagarla
- Cada semana o en dos partes al mes.
-
13 y 14 años
Gastos que se repiten
Se suman la recarga del celular o parte de la locomoción. Empieza a planificar un mes completo.
- Cómo pagarla
- Una vez al mes.
-
15 a 17 años
Más autonomía
Salidas, regalos y parte de su ropa o de sus gustos más caros. Buen momento para ahorrar para metas grandes.
- Cómo pagarla
- Una vez al mes, si se puede en una cuenta a su nombre.
¿Mesada o semanada?
Lo que cambia entre una y otra es cada cuánto se paga, y eso sí importa:
- La semanada hace que los errores cuesten poco: si se gasta todo el lunes, espera hasta el lunes siguiente y no un mes entero. Conviene para partir, sobre todo a los 11 o 12 años.
- La mesada mensual enseña a planificar a 30 días, como funcionan los sueldos y las cuentas de la casa. Conviene desde los 13 o 14 años, o cuando ya maneja bien la semanada.
- Un camino intermedio es pagarla en dos partes, a comienzos y a mediados de mes, mientras se acostumbra.
Cuándo y cómo pagarla
- Siempre el mismo día. Por ejemplo, el primer sábado del mes o el día en que a ti te pagan. Si llega tarde o «cuando nos acordamos», lo que se aprende es que la plata depende de que alguien se acuerde.
- En efectivo o en una cuenta. El efectivo se ve y se siente, y ayuda a los 11 o 12 años. Una cuenta o tarjeta a su nombre, si tu banco la ofrece para menores de edad, enseña a revisar el saldo y los movimientos.
- Sin adelantos, o con reglas claras. Adelantar la mesada borra justo lo que se quería enseñar. Si lo haces, que sea un préstamo explícito: cuánto es y cuánto se descuenta el mes siguiente.
- Sin rescates. Si se acaba antes de tiempo, la lección es esperar al próximo pago. Cada rescate le enseña que el límite no es real.
Cuándo subirla
Súbela cuando cambie lo que cubre: si desde marzo paga su locomoción, la mesada tiene que incluirla desde marzo. Además, revisa los precios de la lista una vez al año, por ejemplo al empezar el año escolar o en su cumpleaños.
No la subas porque «se le acabó»: eso premia gastar rápido. Si nunca alcanza, revisen juntos la lista y en qué se fue la plata. A veces el monto está bien y lo que falta es planificar; otras veces la lista quedó corta y hay que corregirla.
Una pregunta antes de subirla
«¿Qué cosa nueva vas a pagar con este aumento?». Si la respuesta es «nada», el problema no es el monto.
Errores comunes
- Copiar el monto de otra familia. Lo que reciben sus amigos depende de lo que esa mesada cubre en su casa.
- No decir qué cubre. Sin lista, cada gasto se vuelve una negociación.
- Pagar a destiempo. La puntualidad también es parte de lo que se enseña.
- Rescatar cada vez que se acaba. El límite deja de existir.
- Quitarla en un enojo. Si la mesada depende de reglas, que sean reglas conocidas de antemano y no el ánimo del día.
Si quieres que dependa de las tareas
Hay familias que prefieren que la mesada, o una parte de ella, se gane con las tareas de la casa y del colegio. Funciona si las reglas son claras y el cálculo es fácil de explicar; lo vemos paso a paso en la guía de mesada por tareas.
Así lo hace Habitok
Defines la mesada del mes y las tareas de cada hijo. Cada tarea vale 1, 2 o 3 habipuntos, y un habipunto vale la mesada dividida por los habipuntos posibles del mes. Solo suman las tareas que apruebas y, al cerrar el mes, sabes exactamente cuánto pagar.
En resumen
- Define primero qué cubre la mesada y después calcula el monto.
- Ponle precio con los gastos reales de tu casa y suma un margen para ahorrar.
- Semanada para partir; mesada mensual cuando ya sabe planificar.
- Págala completa, siempre el mismo día y sin rescates.
- Revísala una vez al año o cuando cambie lo que cubre.